Rodrigo Iglesias en su habitual columna de judiciales intenta, de manera muy amable, explicarnos los entretelones del poder judicial y las capacidades de los protagonistas de volcar la balanza para su propio beneficio. No siempre lo logra, y me refiero al tratar de explicarnos, no a los otres que en gran medida, logran sus cometidos. ¿Será justicia?