En el marco de su última gira por Estados Unidos, programada para 2023, Bruce Springsteen implementó un sistema de venta de entradas que se rige por un algoritmo, que cambia el precio de las mismas de acuerdo a la demanda.
De esta manera, el valor de las entradas varía entre los 200 y los 5.000 dólares. Sin embargo, los fanáticos denunciaron que nunca pudieron acceder a las más baratas, que estaban a un precio teórico de 60 dólares.