Jóvenes delincuentes se preparan para la vida como soldados en campos de reeducación. Se les inculcan valores como el patriotismo y la disciplina. Más de la mitad acaban en el ejército tras su paso por prisión.
Jóvenes delincuentes se preparan para la vida como soldados en campos de reeducación. Se les inculcan valores como el patriotismo y la disciplina. Más de la mitad acaban en el ejército tras su paso por prisión.