Recupera el dominio de tu atención para que, en lugar de quedarse enredada en la negatividad cada vez que los pensamientos aparecen, se convierta en un recurso que tú administras voluntariamente.
Recupera el dominio de tu atención para que, en lugar de quedarse enredada en la negatividad cada vez que los pensamientos aparecen, se convierta en un recurso que tú administras voluntariamente.