Practicar la Atención Plena o Mindfulness es una práctica muy sencilla que se puede trasladar con facilidad a la vida diaria para relacionarnos de una forma más amable y calmada con nuestras emociones y con las dificultades que podemos encontrar en el día a día
Algo tan sencillo como prestar atención a nuestra respiración nos puede aportar una parcela de calma en medio del ajetreo cotidiano