El enemigo invisible está al acecho. No importa cuánto corras, no importa en dónde te escondas. Tienes apenas unos pocos minutos para salir de ahí o las consecuencias serán irremediables. 35 años después, aún es tan peligroso como aquél día, el día donde los errores y las mentiras costaron vidas. El 26 de mayo de 1986 pudo haber sido un día como cualquiera, pero en esta realidad, será recordado como el día que la humanidad casi conoce su aniquilación.