Dios nos habla profundamente hoy, pues es necesario sacar esas aguas vivas y hacerlas correr en nosotras, para saciar la sed nuestra, con el Se帽or Jesucristo; llamamos y clamamos por un mover de su Esp铆ritu Santo. Guardianes del aceite es una bendici贸n especial compartir la palabra del Se帽or.