Acepta como incienso la oración que te ofrezco, y mis ma os levantadas como una ofrenda vespertina. Toma control de lo que digo, oh Señor, y guarda mis labios. No permitas que me deslice hacia el mal ni que me involucre en actos perversos...
Acepta como incienso la oración que te ofrezco, y mis ma os levantadas como una ofrenda vespertina. Toma control de lo que digo, oh Señor, y guarda mis labios. No permitas que me deslice hacia el mal ni que me involucre en actos perversos...