Dios es tu pastor, y puedes confiarle tu vida. Déjate confortar por Él, no te alejes de su presencia, síguele de cerca cada segundo y proclama por fe todas estas promesas.
Dios es tu pastor, y puedes confiarle tu vida. Déjate confortar por Él, no te alejes de su presencia, síguele de cerca cada segundo y proclama por fe todas estas promesas.