El enemigo no es el culpable de todo lo que vivimos. Vivimos las consecuencias de nuestras acciones y en ocasiones lo que vivimos en nuestra salud es el resultado de nuestra mala alimentación
El enemigo no es el culpable de todo lo que vivimos. Vivimos las consecuencias de nuestras acciones y en ocasiones lo que vivimos en nuestra salud es el resultado de nuestra mala alimentación