mejor forma de vivir el Amor de Dios es permanecer siempre atentos a
sus Palabras. Iniciamos la primera parte del Tiempo Ordinario después
de la Navidad, y hoy celebramos a San Antonio María Pucci. Nacido
en Florencia (Italia) en 1819 se le bautiza con el nombre de
Eustaquio. Desde
pequeño tiene una inclinación a la vida consagrada.
A ello se une
su Fe sencilla que le han inculcado sus padres. También admira su
sentido de ayudar a los demás y su madurez para discurrir todo esto
y llevarlo a cabo. Cuando
ingresa en
los Siervos de María cambia su nombre, por el de Antonio María.
Tras estudiar Teología es ordenado sacerdote. Entonces es destinado
a Viareggio. Allí desempeña su ministerio sacerdotal de por
vida. Nunca se le ocurrió pedir un cambio. Ahí mostró su paciencia
para escuchar, acoger y consolar a los necesitados.
Siempre aseguraba
que Viendo
esa necesidad de formación espiritual y humana de los fieles funda
la Congregación de la Doctrina Cristiana y de San Luis. Preocupado
también por las madres y la educación de los hijos funda una
Congregación de madres cristianas.
Por último funda las
“Terciarias” Siervas de María para educar a los jóvenes. San
Antonio María Pucci muere
en 1892 dejando una honda huella misionera y caritativa. En la mente
de todos se fraguó el nombre con el que se le conoció: “El cura