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La evangelización es continua y muchas veces requiere reactivar la Fe cuando decae. Por eso requiere echar la semilla de la Fe a tiempo y a destiempo. Hoy celebramos a San Benito Menni. Nacido en Milán en el año 1841, su nombre es Ángel Hércules.
De pequeño muestra una gran sensibilidad con los que sufren. Después de trabajar en un banco, siente que Dios le pide una consagración especial. Así comienza su momento de reflexión para cumplir la Voluntad de Dios con lo que esperaba de él.
Por eso deja todo y se ordena sacerdote, ingresando en los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. Destinado a España, le tocó una labor muy difícil: reconstruir los hospitales que habían caído, además de dar un impuso a su Orden.
Debía mostrar a las personas que la esperanza no se podía perder y que el Espíritu buscaba a personas que pudiesen dar un impulso al carisma de San Juan de Dios. Siguiendo esta impronta atiende a muchas personas discapacitadas. En esta misión funda también las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.
Para llevarlo a cabo la Providencia le pone en el camino a María Josefa Recio y María Angustias Giménez. Estas religiosas miraban la forma mejor y más caritativa de atender a cuanto sufrían enfermedades de la mente. Siempre defendió que había que ser buenos médicos y unirlo a un afán de ayuda y caridad. San Benito Menni muere en Francia en el año 1914.
By COPELa evangelización es continua y muchas veces requiere reactivar la Fe cuando decae. Por eso requiere echar la semilla de la Fe a tiempo y a destiempo. Hoy celebramos a San Benito Menni. Nacido en Milán en el año 1841, su nombre es Ángel Hércules.
De pequeño muestra una gran sensibilidad con los que sufren. Después de trabajar en un banco, siente que Dios le pide una consagración especial. Así comienza su momento de reflexión para cumplir la Voluntad de Dios con lo que esperaba de él.
Por eso deja todo y se ordena sacerdote, ingresando en los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. Destinado a España, le tocó una labor muy difícil: reconstruir los hospitales que habían caído, además de dar un impuso a su Orden.
Debía mostrar a las personas que la esperanza no se podía perder y que el Espíritu buscaba a personas que pudiesen dar un impulso al carisma de San Juan de Dios. Siguiendo esta impronta atiende a muchas personas discapacitadas. En esta misión funda también las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.
Para llevarlo a cabo la Providencia le pone en el camino a María Josefa Recio y María Angustias Giménez. Estas religiosas miraban la forma mejor y más caritativa de atender a cuanto sufrían enfermedades de la mente. Siempre defendió que había que ser buenos médicos y unirlo a un afán de ayuda y caridad. San Benito Menni muere en Francia en el año 1914.