predicación del Evangelio va dando sus frutos siempre hasta llegar a
conseguir nuevos Santos y heredero del Reino de Dios. Hoy celebramos
a San Fermín. La misión que había en su zona le agregó al número
de los que acogían la Fe. Nace en un ambiente pagano entre los
siglos III y IV. El culto que daban era a la Naturaleza, y
especialmente, al sol, la luna y las estrellas.
Según cuenta la
historia, ofrecían sacrificios a estos dioses en las encrucijadas de
los árboles. Su padre era un alto funcionario, de nombre Firmo.
Mientras tanto, su madre, era una matrona de ascendencia ilustre.
Casualmente conocen al sacerdote Honorato que les instruye en la Fe.
El testimonio de este hombre cala en sus corazones y se convierten de
forma rotunda y total a la causa del Reino de los Cielos. Al mismo
tiempo son testimonio para otras personas. Posteriormente, San Fermín
será ordenado sucesivamente sacerdote y Obispo de Pamplona. Allí
será un celoso pastor de las almas, con una entrega total.
Además
de estas tierras, predicó en Normandía. Otros lugares donde se cree
que también estuvo fueron Anjou y Agen. Siempre utilizaba todos los
dones y Gracias que el Señor ponía en su mano para dar a conocer la
Buena Nueva de la Salvación. Durante su recorrido, sería detenido
en Beauvais, muriendo decapitado en Amiens.
Y sería un neo-converso
llamado Faustiniano quien recogería sus restos al hallarlos,
sepultándolo en la Iglesia que el propio Santo había mandado
edificar. Sus reliquias reposan entre Pamplona y Amiens. San Fermín
es Patrono de Navarra junto con San Francisco Javier.