este Tiempo de Contemplación del Verbo hecho Carne, hemos
reflexionado sobre este Misterio. Y San Hilario de Poitiers, Obispo y
Doctor de la Iglesia, que celebramos hoy, tuvo parte en su
explicación para estimular a un mayor conocimiento del Pueblo de
Dios al Señor.
Nacido a principios del siglo IV en el seno de una
familia pagana de origen noble, se convierte a la Fe. Al más puro
estilo de San Agustín y San Ambrosio, pasa por el catecumenado,
periodo para prepararse al Bautismo.
Elegido Obispo de Poitiers,
durante su Ministerio tuvo que enfrentarse al arrianismo que negaba
que Cristo fuese la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el
Verbo de Dios hecho Hombre.
Precisamente en su Tratado sobre la
Trinidad, defiende esta Verdad de Fe. Para ello se basó en el
Concilio de Nicea donde se proclamó el Dogma de Cristo, Verbo
Encarnado.
Su testimonio, le hizo ser desterrado a Frigia, porque el
Emperador Constancio no podía tolerar el ataque a la confesión
arriana a la que él pertenecía también. A su vuelta fue recibido
con una gran acogida espiritual y humana.
San Hilario de Piitiers
muere en el año 368, dejando un gran legado de escritos y
reflexiones teológicas. Se le considera el introductor del canto en
las Iglesias de Occidente. También tiene parte en que la iglesia
fije el Tiempo de Adviento que prepara a la Navidad que acabamos de