Santo de este día saltó de las zonas aragonesas turolenses a
tierras de misión. Porque hoy celebramos a San Joaquín Royo. Nacido
en Hinojosa de Jarque (Teruel) en 1691. Desde pequeño tuvo una
inclinación a consagrarse a Dios de forma total. Lo mostraba con su
espíritu de oración, caridad y servicio.
Tras ingresar en los
dominicos en Valencia, se forma en Filosofía y Teología como pide
la normativa d e la Orden de Predicadores. Sus cualidades empiezan
por la sencillez con que vive el día a día. Dado su afán
misionero, un día es destinado a Filipinas. Estaba persuadido de
que las cosas no iban bien or el Extremo Oriente.
Allí se ordena
sacerdote. Unos años después zarpa para China porque hay necesidad
de predicar el Evangelio allí. Se admira de los pocos recursos que
hay, pero esto le impulsa a pedir más la ayuda de Dios. En medio de
su labor se tiene que enfrentar a la persecución de las autoridades
chinas.
Ellas han prohibido la religión católica y advierten en sus
leyes que quien lo practique será condenado a muerte. Esto le obliga
a esconderse y no mostrarse mucho en público, aunque no deja su
ministerio. Descubierto es arrestado. Las autoridades le ofrecen un
trato para abandonar sus creencias y salvarse de morir.
Él, sin
embargo se niega porque se reafirma en la Fe en Cristo. San Joaquín
Royo sufre muchos suplicios que le acarrean la muerte en 1748. Había
ofrecido su vida por la humanidad y por los que le aniquilaban. El
Papa San Juan Pablo II le canonizó en el año 2000 en medio del