
Sign up to save your podcasts
Or


Esta jornada nos brinda un Santo muy conocido en el Santoral con reminiscencias en la zona oriental y anglosajona especialmente. Hoy celebramos a San Jorge. Su nacimiento se sitúa en el siglo III, en Turquía.
En su infancia recibe una educación basada en la Fe de la que brotan la honestidad y el servicio. Pronto se vería estimulado en el oficio de militar, que tenía su padre. Su gran capacidad le hizo ser ejemplar con su amor a Dios y el cumplimiento de su deber como oficial.
Y aquí llega el hecho que le llevó a la historia para ser conocido. Según cuenta la tradición, un dragón asoló la zona de Libia, atemorizando a los habitantes de los pueblos próximos. Entonces él se ofreció para luchar contra aquella alimaña. Y acaba por vencerle.
No falta quien interpreta esta realidad como uno de los momentos por los que pasan los Santos cuando tienen que armarse de Cristo para vencer cualquier tentación e inclinación al mal. Posteriormente venderá todos sus bienes, distribuyendo las ganancias entre los pobres y renunciando a su antigua carrera militar.
Su trayectoria le lleva a engrosar la lista del Martirologio. Detenido por declararse cristiano y alentar desde la Fe a quienes iban a sufrir el martirio, San Jorge morirá decapitado al comenzar el siglo IV, en Lyda –Palestina- y su culto se difundió por toda la zona anglosajona de la que el Santo es Patrón.
By COPEEsta jornada nos brinda un Santo muy conocido en el Santoral con reminiscencias en la zona oriental y anglosajona especialmente. Hoy celebramos a San Jorge. Su nacimiento se sitúa en el siglo III, en Turquía.
En su infancia recibe una educación basada en la Fe de la que brotan la honestidad y el servicio. Pronto se vería estimulado en el oficio de militar, que tenía su padre. Su gran capacidad le hizo ser ejemplar con su amor a Dios y el cumplimiento de su deber como oficial.
Y aquí llega el hecho que le llevó a la historia para ser conocido. Según cuenta la tradición, un dragón asoló la zona de Libia, atemorizando a los habitantes de los pueblos próximos. Entonces él se ofreció para luchar contra aquella alimaña. Y acaba por vencerle.
No falta quien interpreta esta realidad como uno de los momentos por los que pasan los Santos cuando tienen que armarse de Cristo para vencer cualquier tentación e inclinación al mal. Posteriormente venderá todos sus bienes, distribuyendo las ganancias entre los pobres y renunciando a su antigua carrera militar.
Su trayectoria le lleva a engrosar la lista del Martirologio. Detenido por declararse cristiano y alentar desde la Fe a quienes iban a sufrir el martirio, San Jorge morirá decapitado al comenzar el siglo IV, en Lyda –Palestina- y su culto se difundió por toda la zona anglosajona de la que el Santo es Patrón.