religioso de este día tuvo mucha historia vinculada a la misión. De
hecho, él fue uno de ellos. Se trata de San Luis Beltrán al que
celebramos hoy. Nacido en Valencia (España) en el año 1526, es de
familia bien posicionada. La Fe estaba muy presente en el hogar. Su
padre fue un gran Notario. Desde muy joven se sintió llamado a la
vida consagrada.
Y para fortalecer su aspiración peregrina a la
Tumba del Apóstol Santiago con la idea de que le ilumine en su
vocación. Siguiendo este camino intenta entrar en la Orden de
Predicadores de Santo Domingo de Guzmán. En un primer momento sus
padres se oponen porque es muy joven. Esto le retrasa su aspiración
que viene del Cielo.
Pero al final lo consigue. Varias son las
cualidades que lo adornan. Entre otras destacan
su humildad y su espíritu de oración. También es un hombre que
vive la caridad y la entrega con todos los hombres, especialmente con
aquellos más necesitados.
Hombre penitente y austero, para servir
más al Plan de Dios se fue a Colombia de misionero. Una vez allí
condenó los abusos que ejercían algunos gobernantes sobre los
indígenas. Su salud era muy frágil pero esto no le apartó de su
misión. De vuelta a España siguió con este espíritu
evangelizador. De hecho fue nombrado Maestro de Novicios.
Todos
coincidían en que encarnaba perfectamente el ideal plasmado en el
carisma dominico. San Luis Beltrán muere en el año 1581.
Fue beatificado por el Papa Pablo V en 1608. Clemente X
le canonizaría en el año 1671. En la mente de todos queda su bondad