Historia de la Iglesia en España ha dado multitud de Santos que han
merecido la Palma del martirio. Hoy celebramos al Diácono San
Vicente. La historia le sitúa como el mártir más antiguo de
España. Su ministerio de diácono le ayudó a servir a los más
necesitados.
Fue un fiel servidor como San Esteban en los Hechos de
los Apóstoles. Esta labor y su elocuencia fueron valoradas por San
Valero que, en multitud de ocasiones, le invitaba a hablar él.
Cuando ejercía el Diaconado en Zaragoza, su tierra natal, el
Gobernador Dacio mandó detenerle junto al Obispo Valerio.
Los
romanos les condujeron encadenados a Valencia. Dada la dificultad que
Valerio tenía para expresarse, Vicente habló en nombre de los dos.
Y lo hizo de tal manera que mostraba seguridad y fuerza.
Ya dice el
Señor en la Escritura: “Cuando seáis llevados ante un Tribunal
haced propósito de no preparar defensa. No seréis vosotros los que
habléis. El Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros”.
Este coraje y seguridad molestó al Procurador, quien se llenó de
ira y rabia.
Fruto de su venganza, decretó el destierro para el
Obispo, mientras a Vicente le azotaron, hiriéndole también con
otros instrumentos punzantes. No contentos con eso le prolongaron los
sufrimientos en prisión. Después de morir, fue recogido por una
viuda piadosa que lo sepultó.