Senda Cuaresmal va tocando su recta final. También son las jornadas
anteriores a que el Señor sufra su Muerte y Resucite al tercer día.
En su seguimiento se encuentra predicando en el Templo cuando los
fariseos le presentan una mujer sorprendida en flagrante adulterio.
Ante la pregunta de si apedrearla o no, Él les responde que el que
esté libre de pecado que le tire la primera piedra y se van. Llega
el perdón de Dios a la mujer, invitándole a no pecar nunca más.
También hoy, V y último Domingo de Cuaresma, conmemoramos a Santa
Gala. Su vida transcurre en el siglo IV. Era hija de un senador
romano y vivió en Roma.
Al año de casarse enviuda y toma una vida
de penitencia y caridad. Entonces se dedicó por completo a la vida
religiosa, sin hacer caso de quienes le sugerían volver a casarse.
Se retiró a una casa cerca de la Basílica de San Pedro, donde llevó
una vida de oración, ayuno y servicio a los pobres.
Buscando un
lugar apropiado para el estilo de vida que quería llevar llegó
hasta Cerdeña. Allí conoció a San Fulgencio que le estimuló en
esa vocación. Según la tradición, sufrió una dolorosa enfermedad,
pero la soportó con paciencia y devoción, confiando en Dios.
También fue gran devota de San Pedro. Santa Gala muere con fama de
santidad en el año 550 y fue venerada por su ejemplo de Fe y
humildad. El Papa San Gregorio Magno fue el que nos dio datos de su
existencia.
No solamente tuvo apariciones con el Pescador. Porque en
Santa María In Campitelli de Roma, se le representa en una pintura
donde la Virgen se le aparece. Actualmente una Iglesia Parroquial a lo largo de la circunvalación Ostiense -en la
Ciudad Eterna- está dedicada a la Santa.