siempre dispone y al hombre le lleva por caminos insospechados, pero
todo para Gloria suya y bien de él. Hoy la Iglesia nos presenta a
Santa Gema Galgani. No consiguió aparentemente lo que le marcaba su
vocación. Sin embargo la Providencia se lo puso por otro lado.
Oriunda de la zona de Toscana (Italia) en el año 1878, era hija de
farmacéutico.
Al perder sucesivamente a su madre y a su padre, se
hace cargo con su tía del hogar. Tiene que sacar adelante a sus
hermanos más pequeños. Cuando se pone a servir a la familia
Giannini coge tal confianza con ellos que se va a Lucca para
continuar con el servicio. Allí atribuye la cura de una enfermedad a
San Gabriel de la Dolorosa.
Intenta en vano ingresar en la
Congregación Pasionista, pero ella vive el espíritu de la Pasión
del Señor siempre. Las propias religiosas de la Congregación
Pasionista le proponen una realidad que le llena espiritualmente.
No
faltan las tribulaciones en las que toma parte el maligno, unas veces
como ángel de luz y otras veces con experiencias desagradables. Pero
ella lo vence todo con la ayuda de Dios y La Virgen y no logra
desestabilizarla. De gran devoción al Santo Ángel de la Guarda, se
dice que hablaba con él frecuentemente y hasta le encarga llevar
noticias sobre ella misma a su confesor.
Santa Gema muere a los 25
años, en el año 1903 y es la primera Santa italiana del siglo XX
que fue canonizada. Antes de la Reforma del Santoral, se celebraba el
día 14 de mayo, siendo trasladada después al día 16 tal y como la
celebramos en la actualidad.