Podríamos entender el invierno como un túnel por el que todos caminamos en una misma dirección. Al final de él hay cierto destello agradable que marca la salida y consiguiente primavera. Bien sabemos que este ha sido el túnel más extraño e inquietante que hemos atravesado, y para Santero y Los Muchachos la necesidad de volver a saborear el exterior ha ido de la mano de una buena compañera llamada inspiración.