En este Planeta de los Simios de la insensatez y el sin sentido, de manera gratuita y completamente al pedo he estado navegando en un mar de mierda repleto -en términos generales- de gente irrespetuosa e irresponsable, inmadura al punto de ser infantil, caprichosa, terca y ciega, torpe, mediocre, individualista, insensible, soberbia, egocéntrica y egoísta, oportunista, mentirosa, hipócrita e incluso sínica, muy cagona y -¿cuándo no?- cobarde. Una cosa es ser temeroso y asumirlo con honra u honestidad, y otra cosa muy distinta es ser temeroso y fingir (simular) ante los demás no serlo; contrariamente, fingir ser valeroso y valiente.