Santoral del día nos muestra la protección de Dios sobre el hombre
a través de sus Seres Celestiales más allegados. Y es que hoy
celebramos a los Santos Ángeles Custodios. También llamado el Santo
Ángel de la Guarda, la devoción a los coros angélicos, se remonta
a la más estricta antigüedad en los tiempos de la Iglesia.
Ya
se profundiza en diversos pasajes de la Sagrada Escritura que hacen
referencia a los coros angélicos. “A sus
Ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos y tu pie
no tropiece en la piedra”, recuerdan el Salmo en el Antiguo
Testamento. El Nuevo Testamento muestra las Palabras de Cristo a
Natanael: “Veréis el Cielo abierto y a los Ángeles del Cielo
subir y bajar”.
Con este culto a los seres angélicos mostramos la
gratitud al Señor que en su Providencia ha dispuesto cuidar de
nosotros. Su pureza y transparencia son fiel reflejo de la Luz
Divina, que también se refleja en la inocencia de los humildes:
“Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños porque los Ángeles
ven en ellos el rostro de mi Padre del Cielo”.
La prontitud con que
los Ángeles cumplen lo que Dios les pide, son un aliciente para
estimularnos a los creyentes en la vivencia de la Fe. Ellos son un
claro ejemplo de fidelidad y perseverancia, aclamando y alabando al
el siglo IV se profundiza en el arte a modo de catequesis. Por ello
se representa a los ángeles con figura humana para presentar el
rostro de Dios en su proyección hacia el hombre. En el siglo V,
aparecen con alas para señalar que cumplen con prontitud la Voluntad
de Dios.
El año 800 Inglaterra da culto al Ángel de la Guarda y en
1111 se reza una oración especial a los Ángeles Custodios. En 1608
el Papa instaura la Fiesta el 2 de octubre. Los Santos Ángeles de la
Guarda son los Patronos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del