con Santos unidos por sus lazos de sangre como hermanos y como
hermanos entregaron la vida. Porque hoy la Iglesia, nos propone a
tres hermanos: Vicente, Sabina y Cristeta que vivieron esta realidad
en vida y muerte. Nacidos en Talavera de la reina (Toledo), a la
muerte de sus padres, Vicente, como primogénito, se hará cargo de
las hermanas, cuidando de ellas.
Durante esta época, gobierna
el Imperio Diocleciano, quien cuenta con Daciano,
como su lugarteniente en
Hispania. Y es en su ciudad natal, donde se busca con más ansia la
detención de los creyentes.
Entre ellos, figura Vicente conducido
ante el cónsul, quien le mandó meter en la cárcel. Allí es
visitado por sus hermanas. Entonces logran escapar, aunque en
Ávila son capturados por los romanos y los tres. En un primer
momento son invitados a abandonar la Fe. Como se resisten les ofrecen
dinero y promesas vanas.
Ellos siguen firmes. Entonces pasan a la
tortura pensando que por el miedo abandonarán. Pero todo es en vano.
Vuelven a reafirmarse usando las palabras de San Pedro en los Hechos
de los Apóstoles cuando señala con firmeza la “obediencia a Dios
antes que a los hombres".
”Vicente Sabina y Cristeta, serán
martirizados. La versión más común asegura que fueron decapitados.
Son popularmente conocidos como los “Santos Mártires de Talavera”.
Son Patronos de Ávila junto con Santa Teresa de Jesús. Precisamente
en esta ciudad cuentan con una Iglesia levantada en su honor en torno