el principio de la Historia de la Salvación, el Señor ha suscitado
grandes Santos. Hoy celebramos los Santos Zacarías e Isabel, padres
del Bautista. Forman parte del nexo entre la Antigua y al Nueva
Alianza.
Es San Lucas quien nos presenta en el Evangelio de la
Infancia del Señor a estos esposos como “justos ante Dios en su
proceder”. Él era sacerdote del Templo, y su mujer era prima de la
Virgen. Ambos habían llegado a la ancianidad sin descendencia. Y eso
era considerado una maldición. Cuando Zacarías oficia, le toca el
turno de entrar a hacer la ofrenda. Entonces se encuentra ante él de
pie al Arcángel San Gabriel, que le anuncia el nacimiento de Juan,
su hijo. Será el encargado de preparar el Camino del Señor y tendrá
una consagración especial.
Sin embargo, no da crédito al Mensaje y
queda mudo hasta el nacimiento del niño. Cuando éste se produce, la
madre insiste en ponerle Juan. Entonces, es cuando preguntan al padre
y él escribe en una tablilla este nombre, recupera el habla y
ensalza a Dios.
Ahí entona el Cántico del Benedictus donde ensalza
al Señor que ha visitado y redimido a su Pueblo. Su esposa Isabel,
por su parte, alaba a María cuando le visita, dando crédito a lo
que le ha dicho el Señor por boca del Ángel.
En ese momento el
pequeño Juan salta en su seno, reconociendo la Venida del Mesías al
que que va a anunciar. Así viven Zacarías e Isabel durante toda su
vida dando Gloria al Señor. No hay datos sobre su muerte aunque en
zonas de Oriente se han querido encontrar su tumbas.