Uno de los síntomas de que te estás volviendo adulto es cuando escuchas a tus amigos hablar de impuestos y de por sí no te ajusta la quincena, imagina tener que darle a hacienda tus últimos 3 pesos. ¡Qué Horror!
Pero no te preocupes, no es tan malo como parece, aportar es necesario y hacerlo con conocimiento te hará sentirte menos dummie.