Saúl empezó muy bien, sólo para ver que sus posteriores acciones de desobediencia arruinaron lo que podría haber sido un gobierno brillante, que honrara a Dios, sobre la nación de Israel.
Saúl empezó muy bien, sólo para ver que sus posteriores acciones de desobediencia arruinaron lo que podría haber sido un gobierno brillante, que honrara a Dios, sobre la nación de Israel.