Antonio viaja a San Javier en busca de una bruja que pueda curar a su hermano Eduardo, afectado por una extraña maldición que lo transforma físicamente y lo llena de violencia. A pesar del miedo que domina al pueblo, Antonio encuentra a la bruja, quien le entrega un frasco con una sustancia especial para revertir el hechizo. Sin embargo, fuerzas oscuras intentan arrebatárselo durante su regreso. Aunque logra llegar a salvo y administrar el remedio, no sigue completamente las instrucciones, lo que provoca la transformación final de su hermano en un monstruo similar al Wechuge. Desesperado, Antonio conserva el cuerno de la criatura, esperando encontrar otra bruja que pueda salvar a su hermano.