Cuando todo parecía ir bien en la relación, aparece ese detalle insignificante, la mosca en la sopa, el punto negro en la hoja, el pelo en la lengua. Y de la nada llega el fin. Hablemos del síndrome de repulsión súbita.
Cuando todo parecía ir bien en la relación, aparece ese detalle insignificante, la mosca en la sopa, el punto negro en la hoja, el pelo en la lengua. Y de la nada llega el fin. Hablemos del síndrome de repulsión súbita.