Las necesidades que sustentan la vida no pueden negociarse. Por ejemplo la sed, su deseo no es un capricho, sino un asunto de vida o muerte, hay que beber o morirse. David compara su amor hacia Dios con la sed.
Las necesidades que sustentan la vida no pueden negociarse. Por ejemplo la sed, su deseo no es un capricho, sino un asunto de vida o muerte, hay que beber o morirse. David compara su amor hacia Dios con la sed.