Dice la Biblia, que todos los mentirosos tendrán su parte en el lago, que arde con fuego y azufre: la muerte segunda. Se debe enseñar lo que Cristo, los Apóstoles y los profetas enseñaron: la Biblia. Todo lo que dice la Biblia, es la Verdad: es la Palabra de Dios; que condena todo pecado. Hay predicar un Evangelio claro y contundente; que nos encamine a vivir, como hijos de luz.