Buenas NOCHES, mi nombre es Rocio, mi historia es simple, conocí a mi esposo siendo muy jóvenes, los dos hacíamos trabajos social para nuestra comunidad,
Nos hicimos novios y al año de empezar ls relación nos matrimoniados por lo civil y la iglesia católica.
Yo tenía 21 años, el tenía 22,
Al parecer los dos éramos vírgenes,
Jajajajaja, es gracioso, eso ya no se ve en la actualidad,
Confieso que me hubiese gustado no serlo.
Tenemos 4 hijos, el menor ahora tiene 15 años,
Me embarace, pero el estado de preñez no impedía disfrutar plena mente de nuestros sexos,
El amor y la pasión estaban vivas y muy al rojo vivo,
Todos mis embarazos ninguno fue impedimento para disfrutar,
Creo que fui yo quien siempre y prendía la brasa,
Jamás probé ningún anticonceptivo,
Jamás estuve antes ni hoy con ningún otro hombre,
Nuestra relación siempre fue muy placentera,
Siempre unidos apoyándonos uno al otro,
No me importaba tener SEXO,
Cuándo él siempre tenía atenciones y era cariñoso
Demostrando con palmadas, o tentaliando, jugando, cachondeo entre los dos.
Sonrisas, guiños, etc..
Nuestras vidas dieron un giro gigante,
Los problemas de salud de el afectaron emocionalmente su carácter
Y su indiferencia empezó a hacer estragos en mí....
Los problemas de salud no aminoran,
Por lo contrario se agravan,
Hace ya mas de un par de años,
Tome la decisión de cambiarme de recámara,
Y hoy así vivimos, cómo dos buenos hermanos, compañeros, amigos, convivimos, compartimos una vida, y la familia que formamos,
Debo aclarar el es todo un hombre, sigue teniendo erecciones, pero sus dolencias le impiden tener relaciones sexuales.
Es un pan de miel.
Un ser único y especial,
Buen padre, hermano, hijo, amigo..
Jamás he sido infeliz, cómo cualquier pareja o familia hemos tenido altas y bajas....problemas sin impotencia que hemos sacado adelante....
Sólo que ahora mi naturaleza esta mas viva y despierta que antes.
Me gustaría saber su opinión, sus consejos.
cabe repetir, que amo a mi esposo y yo a el y siempre he estado dispuesta a ayudarlo y comprendedlo y no me pasa por la mente la idea de separarme o engañarle.