Conocí a Miguel Rafael Blanco Belmonte hace poco tiempo, el poeta español ya había muerto pero dejó con nosotros poemas de tal envergadura como este, que evoca la vocación maravillosa de sembrar. Sembrar por los que no lo hacen, llorar por los que no lloran, luchar por los que se han cansado de hacerlo. [Voz de Jafet R. Cortés]