Una vez identificando cual es el fruto. Podemos verlo de una manera diferente. Mantengamos viva esa oración diciéndole a Dios: “Papá , dame fruto” pero que esta vez sea con un panorama mas claro que ese fruto será amor, gozo, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Y que ese fruto nos servirá como una barrera protectora la cual transportara la semilla con el objetivo de que caiga en buena tierra y pueda tomar raíces, desarrollar hojas, tallos fruto y mas semillas.