Después de siete horas de un debate con gritos, despliegue de mantas gigantes, burlas, amenazas de difundir un video íntimo y groserías expresadas en tribuna y en los escaños, el pleno del Senado consumó el plan B electoral y lo envió al Ejecutivo federal para su entrada en vigor, con lo cual se activarán los plazos legales para impugnarla y para la reducción de la estructura del INE y el TEPJF.