Yo le pedí perdón de nuevo esta mañana. Yo me acuerdo de mis errores grandes, pero a veces se me olvidan los más pequeños. Le pido a mi Señor que me perdone por todos - aunque desconozco algunos, Él conoce cada uno.
Él es fiel y justo para perdonarnos, si le confesamos.
Confiésate con el Señor Dios ... directamente. Reconcíliate. Estar de acuerdo con Dios, paz y salvo con Él, tiene precio ... ¡y ya se pagó!