Jesús nos dió el poder de señorear nuestros pensamientos. Podemos reinar sobre ellos y administrar la gracia que Dios nos ofrece con la mente de Cristo. Siendo soberanos sobre nuestra vida, sin excusas, de nuestras debilidades, que fueron cargadas y limpiadas junto con Él.
Alsina 119, San Isidro
Buenos Aires, Argentina