Oh Jesús, así como por seguir la voluntad de tu padre celestial permitiste que tu amado padre en la tierra, san José, padeciese el fuertísimo dolor de perderte por tres días, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier amigo, antes que perderte a ti por el pecado mortal, o que si por desgracia te perdiésemos, recuperemos pronto tu amistad mediante una buena confesión