En ocasiones la vida impulsa tu espíritu de formas confusas, te presenta oportunidades simples, pero incorrectas, ciega tus ojos ante lo complejo pues te está retando a encontrar tu destino.
Daniel Vargas Sánchez como atleta olímpico se entregó en cuerpo y alma para buscar su calificación y posteriormente su mejor marca, con sencilles, humildad y compromiso, una persona de oro puro que tiene Prohibido Rendirse.