La sidra asturiana ya es patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad. Pepe Lorido, gerente del Lagar Sidrería Solleiro, de Taramundi, considera que este reconocimiento deberá servir, entre otras cosas, para dar un empuje al sector- que, piensa, no se pasa por el mejor momento - y para que productores y consumidores den más valor a esta bebida, que todavía está infravalorada, dice.