El ser nosotros mismos es reataurador, residir en nuestra escencia y no en una versión distorsionada de nosotros nos ayuda a crecer como personas y nos da esa libertad que tanto anhelamos. Retémonos a ser reales, a vivir nuestra historia aprendamos a darle valor a ser originales y entender nuestra naturaleza. Al final no perdemos nada intentándolo, sin embargo, se pierde todo cuando somos personajes de nuestras propias vidas.