Ser una mujer con discapacidad te hace ser maravillosa.
Nos dijeron que solo un tipo de cuerpo era el “bonito” el “perfecto” y el aceptado. Todos los cuerpos son diferentes y tienen el derecho de ser respetados y son merecedores de amor. Que nadie te diga o te haga sentir lo contrario.
Ser una mujer con discapacidad te hace ser maravillosa.
Nos dijeron que solo un tipo de cuerpo era el “bonito” el “perfecto” y el aceptado. Todos los cuerpos son diferentes y tienen el derecho de ser respetados y son merecedores de amor. Que nadie te diga o te haga sentir lo contrario.