Con el descubrimiento de la Pasión y muerte según San Mateo de Bach por parte de Mendelssohn, muchos compositores románticos bebieron del enorme caudal del Cantor de Santo Tomás. Debido al cambio del gusto musical en el primer tercio del siglo XVIII, las obras de Bach y sus contemporáneos dejaron de ser escuchadas por el gran público principalmente porque no las comprendían. Por esa razón muchos compositores orquestaron obras en el nuevo gusto, sin alterar el fondo, para que se pudieran comprender mejor.