No es fácil zafarse de las ligaduras del enemigo, pero Dios tiene poder y si le permites él te liberará. No regreses a tu antigua vida, podrías decir: la vida antigua he dejado, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás.
No es fácil zafarse de las ligaduras del enemigo, pero Dios tiene poder y si le permites él te liberará. No regreses a tu antigua vida, podrías decir: la vida antigua he dejado, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás.