Así como Dios liberó a Israel de Egipto, así lo hace con nosotros del pecado y de las garras del enemigo. Desea llevarnos a una tierra nueva, a una relación cercana a Cristo Jesús.
Así como Dios liberó a Israel de Egipto, así lo hace con nosotros del pecado y de las garras del enemigo. Desea llevarnos a una tierra nueva, a una relación cercana a Cristo Jesús.