El faraón lanzó una contraofensiva y lanza la segunda trampa, que ofrezcan sacrificios a Dios con un pie en Egipto y otro en el desierto, pero sin obedecer totalmente a Dios.
El faraón lanzó una contraofensiva y lanza la segunda trampa, que ofrezcan sacrificios a Dios con un pie en Egipto y otro en el desierto, pero sin obedecer totalmente a Dios.