La décima plaga llegó, no sin antes el Señor la había anunciado. Faraón endureció su corazón y Dios cumplió su palabra. Hoy nos toca ser sensibles a la voz de Dios, no sea que nos toque recibir los juicios de Dios por soberbios.
La décima plaga llegó, no sin antes el Señor la había anunciado. Faraón endureció su corazón y Dios cumplió su palabra. Hoy nos toca ser sensibles a la voz de Dios, no sea que nos toque recibir los juicios de Dios por soberbios.