ENCUENTRO EN EL DESIERTO
Marcos 1:1-3 RVC
Principio del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios.
Como está escrito en el profeta Isaías:
«Yo envío a mi mensajero delante de ti,
El cual preparará tu camino.
Una voz clama en el desierto:
“Preparen el camino del Señor;
Enderecen sus sendas”».
Isaías 40:1-9 NBLH
«Consuelen, consuelen a Mi pueblo», dice su Dios.
«Hablen al corazón de Jerusalén
Y díganle a voces que su lucha ha terminado,
Que su iniquidad ha sido quitada,
Que ha recibido de la mano del Señor
El doble por todos sus pecados».
Una voz clama:
“Preparen en el desierto camino al Señor;
Allanen en la soledad calzada para nuestro Dios.
Todo valle sea elevado,
Y bajado todo monte y collado;
Vuélvase llano el terreno escabroso,
Y lo abrupto, ancho valle.
Entonces será revelada la gloria del Señor,
Y toda carne (toda persona) a una la verá,
Pues la boca del Señor ha hablado».
Una voz dijo: «Clama».
Entonces él respondió: «¿Qué he de clamar?».
Que toda carne (todo ser viviente) es como la hierba, y todo su esplendor es como la flor del campo.
Se seca la hierba, se marchita la flor
Cuando el aliento del Señor sopla sobre ella;
En verdad el pueblo es hierba.
Se seca la hierba, se marchita la flor,
Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
Súbete a un alto monte,
Oh Sion, portadora de buenas nuevas.
Levanta con fuerza tu voz,
Oh Jerusalén, portadora de buenas nuevas;
Levántala, no temas.
Dile a las ciudades de Judá:
“Aquí está su Dios”.