Es muy evidente que todos los días en las noticias, vemos tragedias a nuestro alrededor que, desafortunadamente, se normalizan bastante. Esta combinación de informes en tiempo real y redes sociales nos ha insensibilizado al dolor. Pero como seguidores de Jesús, estamos llamados a llorar con los que lloran y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Vemos a Jesús, durante Su tiempo en la tierra, no solo sentir compasión por los que sufren, sino que luego responde con una acción significativa y amorosa que marca la diferencia. Entonces, ¿cómo se ve la verdadera compasión?