Llegó el momento en que los designios del corazón de los antediluvianos era sólo de continuo al mal. Dios les dio la oportunidad de arrepentirse, no lo hicieron y fueron destruidos.
Llegó el momento en que los designios del corazón de los antediluvianos era sólo de continuo al mal. Dios les dio la oportunidad de arrepentirse, no lo hicieron y fueron destruidos.